viernes, 29 de diciembre de 2017

Sabias la importancia de una mascota para los niños?



A menudo, tener una mascota es un ritual de niñez. Ya sea un cangrejo ermitaño o un pez dorado, un perro, un gato o un caballo, los niños disfrutan de la compañía de animales. Sin embargo, ¿sabías que las mascotas no sólo pueden ser una fuente de calor y de entretenimiento, sino que también pueden ofrecer diversos beneficios en el desarrollo de los niños? El desarrollo físico, social, emocional y cognitivo de un niño puede ser alentado por la interacción con la mascota de la familia.


Desarrollo físico


“Las mascotas proporcionan un ímpetu de correr y practicar habilidades motoras” afirma Sheryl Dickstein, directora de educación humana de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA). Sacar a pasear a un perro o correr en el jardín y tirar una pelota son buenas formas de ejercitar al perro, así como una buena forma para que los niños se alejen de actividades sedentarias dentro de la casa. Se pueden desarrollar pequeñas habilidades motoras al permitir que los niños sirvan alimentos y echen agua en el plato de la mascota y ayuden a acicalar al perro. Dependiendo de la edad del niño, se recomienda supervisión parental para la seguridad del niño y de la mascota.
Desarrollo social


Desarrollo social

En especial para los niños, las mascotas pueden ser maravillosos facilitadores sociales. Los niños son más propensos a acercarse y a interactuar con otro niño que está jugando con una mascota. De esta forma, la mascota puede ser un puente entre un niño menos sociable y extrovertido y otros potenciales compañeros.

La mascota misma puede ser un objeto social para los niños debido a la naturaleza de su relación. “Debido a que los animales nos aceptan por cómo somos, las mascotas dan cierta práctica en una relación social”, dice Dickstein, quien menciona el caso de Murphy, un niño que sufre una discapacidad de desarrollo. Hasta antes que la familia adoptara un perro, su madre informaba que nunca prestaba atención a lo que sucedía a su alrededor. Eso cambió cuando el perro llegó a la casa.

“Por un tiempo, parecía que no notaba al perro, hasta que un día Murphy estaba corriendo por la cocina y se detuvo frente al perro y empezó a acariciarlo. Eventualmente, comenzó a tirar la pelota y el perro iba en busca de ella. Murphy pensó que era la cosa más maravillosa”. En este caso, la mascota funcionó como el catalizador que ayudó a este niño a aprender que existe un mundo exterior y cuáles son sus necesidades.



Desarrollo emocional

Las mascotas pueden desarrollar varios aspectos del desarrollo emocional, como la autoestima y el sentido de responsabilidad. Dickstein menciona que “a medida que crecen los niños y se hacen cargo del cuidado de la mascota, esto les ayuda a crear confianza en sí mismo”. Sin embargo, ella resalta que hay una confusión al pensar que las mascotas enseñan responsabilidad a los niños. “Los padres enseñan sobre la responsabilidad, las mascotas solo son un buen vehículo para aprender”.

La responsabilidad que tiene un niño respecto a su mascota debe ser acorde con su edad. A los tres años, un niño puede ayudar a llenar el tazón de la comida. A los cinco, puede empezar a hacerse cargo de algunas tareas básicas de acicalamiento, así como a ayudar a limpiar el área de la mascota. A los nueve o diez años, puede empezar a pasear el perro independientemente. A medida que se acerca la adolescencia, es probable que el niño sea capaz de hacerse cargo de toda la responsabilidad del cuidado de la mascota. Mantener las tareas orientadas a la mascota adecuadas según la edad no sólo es necesario para la seguridad de la mascota, sino también para el niño, física y mentalmente.

Desarrollo cognitivo

A medida que los niños crecen, pueden desarrollar un interés por un tipo específico de raza o de animal. Alentar a los niños a que lean sobre su mascota favorita o que sean parte de las clases de entrenamiento para perros junto al padre y la mascota puede fomentar el desarrollo cognitivo del niño ya que enciende el deseo de aprender. Llevar al niño a la consulta con el veterinario le dará la oportunidad de hacer preguntas sobre el cuidado apropiado y la salud de la mascota.

Con la supervisión adecuada, permitir que los niños investiguen sobre su mascota en internet es otra forma en que pueden aprender sobre las necesidades especiales y las características únicas de ella, así como comunicarse con otros dueños del mismo tipo de mascota. Si tu niño desea como mascota un caballo, pero vives en un departamento, de todas formas aliéntalo a leer sobre caballos. Aunque no pueda tener la mascota de su elección, el aprendizaje será valioso para ellos.


Mascotas como terapia

Debido al vínculo especial que con frecuencia se desarrolla entre una mascota y un niño, a veces la mascota puede cumplir el rol de consolador. Ya que la relación no es sentenciosa desde la perspectiva de la mascota, un niño dolido puede estar dispuesto a confiar en un inicio en una mascota que en una persona.

Introducir una mascota en la familia es una decisión que no debe tomarse a la ligera. Primero, debe haber un compromiso de los padres, no del niño, ya que ellos serán, finalmente, los responsables del cuidado del bienestar de la mascota. Sin embargo, una vez de que se haya hecho el compromiso y se haya encontrado una mascota adecuada para la familia, los beneficios y la alegría de la relación con la mascota durará por muchos años.



fuente : http://www.vetplace.pe/novedades/importancia-mascotas-desarrollo-nino/

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